Almohadones acolchados (tutorial)


English version, HERE
La lista de materiales está en ESTE post

Primero, los moldes:

Y, luego, las instrucciones:

























Dudas y consultas, en los comentarios, S`il vous plait.

Más almohadones

Bueh, parece que me entretuve con los almohadoncitos.



Ayer armé dos. Y saqué las fotos para el tutorial. Son un millón de fotos. Espero que se entienda para cuando termine de armarlo.


Por lo pronto, si a alguien le interesa ir juntando los materiales, esto es lo que necesitan:


0,60 m de tela de 1,50 de ancho
centímetro
1 kg de vellón, aprox. (cuanto mas fea la calidad, mejor. El vellón siliconado es una porquería para este trabajo)
Algún elemento para marcar tela (que no sea birome, porfarol!)
Tijera
Alfileres
Regla o, mejor aún, escuadra o regla universal.
Hilo de coser de polyester
y, la herramienta mágica, aguja de colchonero o para coser muñecos.

Posiblemente mañana suba parte del tutorial.

Una aclaración de antemano: este no es uno de esos proyectos que uno hace en su casa porque es muy barato de hacer. O porque se hace rápido.
Cada almohadón lleva bastante material y unas buenas 4 horas de confección.
Pero quedan tan lindos que valen la pena!

De tapices, almohadones, petit point, una caja de cosas y una declaración de amor

El fin de semana, además de todo lo otro que hice, terminé el tapiz de triángulos y lo colgué del living. En breve mi casa será conocida como la mas mullida de toda la ciudad. 

Ahí está ahora, a la izquierda de Gaby, perturbando sus sesiones de basket online (ojo, a el le gusta, pero a mí me parece un abuso, es probable que vuelva a la pila de cosas que hago, no uso y algún día regalo)


Ayer mismo, encerrada con gripe en casa, cosí el almohadón de lunares. Ahora creo que voy a tener que cambiar la tela de abajo porque no me gusta como quedan juntas. Pero sí me gustan los lunares. Y hacer esos almohadones. Son muy fáciles. Ya dije que me gustan mucho estos almohadones?





Hace cosa de un mes, empecé mi romance con el petit point. Va de a poco, porque me aburro como loca bordando. Pero va.

Así estaba hace 4 días.

Ahora mismo está un poquito mas avanzado, pero no mucho.

Ya ni me acuerdo cuando, entré al taller y me encontré abierta una caja de cosas, porque es eso, no tiene una función definida. Le quedaba tan lindo el sol de la mañana que tuve que fotografiarla.





Y, la última.
Apareció, debajo de la ventana de mi habitación, sobre la bicisenda, una declaración de amor. Siendo que habito el primer piso, me adjudico la declaración y que la Noe que habita en alguno de los otros 13 pisos C, se joda, ya estoy grande y las chances de conseguir más de estas declaraciones van menguando a toda velocidad.


Ah! también hice sellos y, como de costumbre, los regalé porque no sé qué hacer con ellos.


Todas estas ganas de bloggear me dan un miedo bárbaro. Es obvio que después de esto, desaparezco por un año...jo!

Secretos de alcoba

Tres nuevos detalles-prácticas viven en mi habitación desde este fin de semana.
Dos, inspirados en el viaje.
El otro, hijo de la necesidad.

Primero, los nuevos almohadones.
El sábado tuve el día libre y no podía decidirme a empezar ningún proyecto grande. Buscando entre la pila de cosas a medio hacer que tengo, encontré unos bloques de cuarto de círculo rojos y blancos.
Instantáneamente se me vinieron a la cabeza los lunares de Yayoi Kusama que ví en el Tate.
Era una retrospectiva muy bien armada de todo su trabajo. 

Lo único que había de sus obras con lunares rojos y blancos eran estas pelotas inflables, que estaban en los pasillos 
fuente. La persona que sacó esa foto tuvo la suerte de ir a la inauguración de la muestra, que pareciera haber sido bastante privada. Cuando estuve yo, ahí mismo había un promedio de 1000 personas. No había forma de frenar a sacar fotos porque te llevaban por delante
Gran parte del trabajo de Kusama gira en torno a los lunares, la repetición obsesiva de las formas y la construcción de instalaciones en las que dejan de existir las referencias espaciales de siempre.
Y a mí me encanta.
fuente
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Entonces, decía, vagamente inspirada en sus lunares fue que decidí coser almohadones para mi cama.
Y quedaron mas o menos así:





La segunda idea inspirada en el viaje, que aún no puse en práctica, es la de abandonar el uso de sábana de arriba durante el invierno.
En los dos lugares donde nos quedamos, la sábana de arriba no existía y el edredón estaba cubierto con una funda finita, lavable.
Esa, por ejemplo, era la funda de edredón del departamento de Paris. Por arriba era de gabardina fina y por debajo, de percal de algodón.
La cama se arma en medio segundo y no te enroscás más en la sabana!
Aún tengo que encontrar varios metros de algunas telas que me convenzan para construir las fundas. Porque no se puede empezar con una sola funda. Como mínimo  necesitás dos para rotar con el lavado.

El último proyecto, el hijo de la necesidad, es un puff provisorio.

En casa había quedado un cubo de telgopor de 40 cm de lado de un evento que organizamos hace un montón.
Es una porquería, pero lo usamos para apoyar cosas.
Como la idea no es que siga quedándose acá, nunca quise armarle una funda.
El sábado se me ocurrió envolverlo como si fuera un regalo con una tela que tenía guardada desde hacía un montón y unas cuantas alfileres.
Hoy, que vuelvo a estar en casa, voy a ver si le armo un almohadón blanco, porque ese rojo me hace doler los ojos.  O por ahí uso más lunares

Ahí están las alfileres. Cuando me canse, lo desarmo y recupero la tela.
Me da la sensación de que esta fiebre de la renovación no se termina acá. Es una pena que por ahora esté solo orientada a la costura, porque la biblioteca del living anda necesitando un poco de pintura.