Y con ella, la presentación de otro de los mundos especializados de la ciudad:
El Mundo del Brillo.
Esta vez, sin link, porque por lo que pude averiguar, este local no tiene página web.
(Actualización: Lila me avisó que sí existe página de El Mundo del Brillo. Gracias, Lila!)
Debo confesar que, la primera vez, entré por curiosidad.
Si bien sabía que existía el lugar, siempre tuve la idea de que había que comprar mucha cantidad y, teniendo en cuenta que en una librería un tarrito chico de unos 5 gramos de glitter sale $7, comprar un kilo dificilmente valiera la pena.
Nota: este es un post largo. Paciencia.
| El local queda en Lavalle 2166 y en la vidriera se ve el teléfono y el horario. |
Tienen brillos de toda clase. Del tradicional, más grueso, más fino, en tiritas, circulitos, corazones... y así, de todos los colores.
ahhh! FLUOR!
Esta es la variedad que más me tentó. Es un glitter con forma de exagono, cortado de un material muy livianito, que brilla un montón.
Y con eso que compré, decidí armar las decoraciones navideñas para Les Croquants.
Rosa fluor y brillo celeste, jo! (si me decías a los 15 que a los 28 me iba a divertir decorar con esos items, te miraba con cara de "ay, por favor, cuánto puedo cambiar en 13 años? Parece que mucho)
Hay que pasar con lentes de sol por la vereda de Delgado y Zabala.
En fin.
En medio de la emocionante y, por momentos, tediosa tarea de cubrir las esferas navideñas con glitter, se me ocurrió armar un pequeño tutorial para que, sabiendo donde comprar glitter de todos los colores, todos los demás pudieran hacerlas.
Aquí va:

| Hice un montón. Cunado las tenía en la caja pensaba colgarlas con tanza transparente, pero en uno de los paseos al Once, me crucé con la cinta rosa fluo y me gustó como quedaba todo junto. |
Una aclaración final: si planean cubrir unas cuantas esferas, sepan que el glitter es ridículamente invasivo. Que la comida va a tener glitter, las sábanas, las cortinas, el perro, todo va a tneer glitter por un tiempo. Para limpiarlo recomiendo una aspiradora y paciencia, con el tiempo va desaparenciendo. Fin de la aclaración.
Au revoir!





























