Hoy, mientras hacía mandados, me topé con La Barca. Andaba buscando "Una golosina" pero no estaba.
Me resulta imposible salir de La Barca con las manos vacías.
Sabiendo eso, mientras el librero se encargaba diligentemente de averiguar si podía conseguir lo que necesitaba, me dediqué a husmear entre lo que había cerca.
Se cruzó "Acido sulfúrico". Dije: hhmm...bien... y lo compré sin pensar.

Como de costumbre, empecé la lectura en el colectivo de vuelta a casa.
Pero luego... llegué y seguí leyendo... acepté cualquier razón para salir y tener dos viajes en los que leer (el de ida y el de vuelta, claro)... leí durante el almuerzo y la cena... y lo terminé. Me resultó imposible dejarlo y, al final, quedé con una sensación de haber visto el programa del que trata el libro. Apasionante.
Creo que tengo un pequeño enamoramiento con esa señora